Las praderas de posidonia son el refugio ideal para algunos animales marinos. Son especies que no acostumbran a nadar demasiado rápido y que son fácilmente arrastrados por las corrientes. Para evitarlo se pueden refugiar entre las hojas de la posidonia. Una manera de mantenerse en la pradera es cogerse de las hojas, tal como lo hacen los caballitos de mar con su cola prensil. No solamente los animales permanecen entre las hojas, por ejemplo, los huevos de pintaroja y del alitán tienen unos filamentos que les ayudan a engancharse cumpliendo con la misma función que la cola del caballito.