EL FINNING

2021-11-05

EL FINNING, UNA PRÁCTICA A ERRADICAR

 

El finning es una práctica muy cruel que consiste en la captura de tiburones para cortarles las aletas, y el retorno de los cuerpos, todavía con vida, al mar.  Estos tiburones, desgraciadamente, mueren por asfixia, desangrados o presa de otros animales.

El origen de esta práctica tan extendida es consecuencia de la gran demanda de aletas de tiburón que hay en algunos países asiáticos como China, Indonesia o Singapur, para la elaboración de platos tradicionales como la conocida sopa de aleta de tiburón. Un plato de lujo que se sirve en celebraciones, y que puede llegar a costar unos 200€ por comensal.

 

El alto rendimiento de este negocio se ha traducido en una pesca sin escrúpulos de muchas especies de mar abierto,  las cuales se encuentran hoy en día amenazadas o en peligro de extinción según la Lista Roja de Especies Amenazadas de la IUCN.

 

 

En 2013, la Unión Europea estableció la obligación de las flotas pesqueras a desembarcar los tiburones pescados a puerto, con sus aletas todavía adheridas al cuerpo. Es realmente necesario un reglamento internacional que regule las capturas de tiburón y la práctica del finning. Por este motivo que algunas organizaciones como la UICN, WWF, TRAFFIC i la FAO, trabajan en la  implantación de un Plan Internacional de Conservación y Ordenación de Tiburones, en los 145 países donde se practica este tipo de pesca, para garantizar la conservación y un aprovechamiento sostenible de las varias especies de tiburón.

 

Lamentablemente son muy pocos los países dispuestos a seguir este plan de conservación, i es por este motivo que en la mayoría, las poblaciones de tiburones se han visto reducidas hasta un 99% en los últimos 50 años. Además, los tiburones tienen un bajo potencial de reproducción, son animales de crecimiento muy lento, con un periodo de maduración sexual muy largo de hasta 20 años en algunas especies, y tienen muy pocas crías; toda una desventaja para hacer frente a la constante agresión que sufren.

 

Desde L’Aquàrium de Barcelona, como a Centro de Conservación Marina, hemos participado en todas les campañas de sensibilización que ha organizado la Unión Europea, la European Shark Week para concienciar a la población de esta problemática. Esta práctica es muy destructiva para el ecosistema marino, ya que los tiburones ocupan un lugar muy destacado en la cadena trófica marina.